Tal vez te pasa esto…
- Sostenés todo hacia afuera, pero por dentro te sentís agotada.
- Lográs cosas importantes y aun así sentís un vacío difícil de explicar.
- Te cuesta reconocer qué querés realmente.
- Vivís pendiente de no decepcionar a los demás.
- Sentís culpa cuando priorizás tus propias necesidades.
- Te exigís tanto que descansar incluso se siente incómodo.
- Hace tiempo dejaste de reconocerte en la vida que construiste.
- Aprendiste a funcionar perfectamente… pero no a habitarte.
- Sentís que vivís más desde quien deberías ser que desde quien realmente sos.
- Y aunque parecés fuerte para todos, muchas veces te sentís profundamente sola.