Quizás te reconocés en esto…
- Lográs todo lo que se supone que tenés que lograr… y algo igual no cierra.
- Sabés exactamente lo que esperan de vos. Lo que querés vos, es otra historia.
- Parar te genera culpa. Descansar te incomoda. Y seguir así también te agota.
- Para todos parecés fuerte. Y a veces eso es lo más solitario de todo.
- Hace tiempo que no te reconocés en tu propia vida. Y eso no lo podés decir en voz alta.
- Sentís culpa cuando priorizás tus propias necesidades.